A menudo nos preguntan por qué. Por qué “Bobo”.

Lo cierto es que podríamos inventar una justificación aguda e ingeniosa para explicarlo. Un argumento deslumbrante que le aportase un aire chic y sofisticado a nuestro negocio. Pero Bobo no es así. No somos así.

El Bobo, -o eso dice la Real Academia- es candoroso, ausente de malicia y de extremada simpleza. Y nada más simple que lo que nosotros pretendemos: que nuestros clientes coman muy bien en un local agradable y a un precio razonable. Que salgan por la puerta siendo un poco más felices de lo que eran cuando entraron y deseando volver. Así de sencillo. Y así de complicado.

Con ese noble pero arduo propósito Belén Bobo (desvelado queda ya el misterio del peculiar nombre) puso en marcha este proyecto en el verano de 2011. Y para no desviarse ni un milímetro del camino trazado, supo rodearse de la mejor compañía. Al frente de la cocina, Juan Pascual ha diseñado una original carta basada en el producto fresco de mercado. Una selección de platos con vocación de tapeo, de ser compartidos, de disfrutar en compañía. Una oferta en constante evolución y adaptación, condicionada ante todo por los gustos y las opiniones de los propios clientes.          

Añadan una cuidada decoración y un servicio eficaz y atento, y eso es Bobo. Así de sencillo... y así de complicado.

Les esperamos.